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Carta al padre Berríos

felipe-berrios-portada.jpgSr. Director

Como estudiante universitario católico no puedo dejar de manifestar mi rechazo a los conceptos vertidos por el R.P.Berríos S.J: en la “Revista del Sábado”, del  24 del cte.

Creo que como pastor de la Iglesia Católica todo sacerdote está llamado a guiar a sus ovejas y no confundirlas. Afirmar sin más que: “Quien conozca a una lesbiana o a un homosexual sabrá que la gran mayoría –como la gran mayoría de los heterosexuales– es gente buena, que tienen valores y que no escogieron su condición. Como sociedad será entonces un imperativo moral y un verdadero “acto cívico” saber respetarlos”, es presentar a las conductas homosexuales como perfectamente aceptables.

En sentido contrario enseña el Magisterio de la Iglesia que considera tales conductas como  “intrínsicamente desordenadas” y  San Pablo enseña que los “sodomitas no entrarán al reino de los cielos”.

La tarea de orientar a un homosexual debe comenzar por no esconder que sus conductas son objetivamente malas y no aplaudirle sus actos. A este respecto, el sacerdote no puede desconocer lo enseñado por el catecismo de la Iglesia Católica sobre la homosexualidad: “Su origen psíquico permanece en gran medida inexplicado. Apoyándose en la Sagrada Escritura que los presenta como depravaciones graves, la tradición ha declarado siempre que “los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados”.

Tales afirmaciones son síntomas de la enfermedad del relativismo lamentablemente presente en nuestra Iglesia Católica, y que cuenta con la tribuna en los medios de comunicación.

No me mueve una odiosidad contra los homosexuales, sólo quiero vivir la verdad que nos enseña la Iglesia Católica. “Optar por una actividad sexual con una persona del mismo sexo equivale a anular el rico simbolismo y significado, para no hablar de fines, del designio del Creador en relación con la realidad sexual. La actividad homosexual no expresa una unión complementaria, capaz de transmitir la vida, y por lo tanto contradice la vocación a una existencia vivida en esa forma de auto-donación que, según el Evangelio, es la esencia misma de la vida cristiana. Esto no significa que las personas homosexuales no sean a menudo generosas y no se donen a sí mismas, pero cuando se empeñan en una actividad homosexual refuerzan dentro de ellas una inclinación sexual desordenada, en sí misma caracterizada por la auto-complacencia”(Cardenal Joseph Ratzinger).

Me causa profundo malestar que un Sacerdote de la Iglesia Católica se pronuncie de modo tan liviano y confunda a sus lectores mostrando como perfectamente inocentes tales conductas. De este modo el sacerdote en vez de ser una luz que ilumina, está ayudando a cerrar las puertas del cielo a incontables almas.

Los invito a poder reflexionar a luz del evangelio este tema.

Felipe Salazar Parra

Estudiante  Administración Pública

Universidad Valparaíso

10 Responses para “Carta al padre Berríos”

  1. el 06 Nov 2009 a las 10:48jose rasero

    Tras leer detenidamente lo expuesto por usted saco una penosa conclusión: el único enfermo es usted y los que como usted piensan

    Atentamente,

    jose rasero

  2. el 07 Nov 2009 a las 2:10Nicolás Hurtado

    ajjaja te pasaste pa facho reaccionario### …

    Asumo que ustedes los encerrarían en algún campo de concentración y tratarían de enderezarlo por la “senda natural”…

    Fascistas ### no mas

  3. el 23 Nov 2009 a las 3:11Juan

    Pero las lesbianas no son sodomitas… o si?

  4. el 16 Dic 2009 a las 15:32Raúl

    Jesucristo traslada el mensaje de la libertad para los hombres, y dentro de esto tenemos que entender que mientras no moleste personalmente a los demás, cada uno que haga lo que quiera.
    ¿Qué daño hacen los homosexuales?Los hubo en Grecia, Roma…y eran comúnmente aceptadas éstas prácticas. Ahora desde el punto de vista de ciertos sectores de la Iglesia ésto está mal visto, señores, ustedes no pueden controlar el destino de las personas. Cada uno que viva según sus ideas respetando a los demás; así las cosas serían mucho más fáciles.
    Tengo amigos homosexuales y he visto como la falta de educación de los demás les hace pasarlo mal y ser marginados. ¿Es eso lo que desea una Iglesia que se supone está hecha para todos?
    La Biblia está abierta a interpretaciones, fue escrita por hombres no lo olvidemos, y Dios si existe respeta ante todo la libertad del hombre. Reflexionen, y no sean tan estúpidamente radicales, así el mensaje de Jesús está condenado a extinguirse, ya que ustedes no hablan desde el amor sino desde el desprecio y la creencia de que son mejores que los demás. Guarden silencio, no necesitamos que nos guíen personas como ustedes tan fáciles de manipular y con tan poco criterio crítico

  5. el 22 Dic 2009 a las 18:00Felipe

    Estimados: La libertad bien entendida es la que nos permite elegir el bien, osea a Dios. No se trata de otra cosa. Por lo mismo un homosexual está usando el derecho a elegir pero el mal, está condenándose para la eternidad. La iglesia hermano mío, acoge y ama a todas las personas y como madre nos corrige y nos educa. El amor homosexual, es un amor limitado ya que no existe la procreación, no existe el entregarse completamente al otro por lo tanto existe el placer por el placer y esto es un acto egoísta.
    Concuerdo que siempre ha existido la homosexualidad, como también siempre ha existido el pecado, por ejemplo la pedofilia y no por eso se va a aceptar. Tú dices que mientra no se moleste a los demás está todo bien, te invito a que leas los objetivos que tiene la ideólogia de género y verás que es altamente agresiva e impone, que si creemos en la familia tradicional somos homofóbicos, te pregunto existe el término heterofobico? creo que no.
    Así como tratas de “no sean tan estúpidamente radicales” te digo eso no es agresivo? no estoy usando mi libertad de expresión?
    Nosotros defendemos lo valores cristianos y fundamentales como son el derecho a la vida, la familia tradicional, a la luz del evangelio y la doctrina católica.

    Saludos

  6. el 09 Ene 2010 a las 23:36rotten

    Felipe, no puedes comparar la homosexualidad con la pedofília. En la primera, se trata de dos personas adultas que mantienen relaciones de pareja con consentimiento mutuo. En el segundo caso, hablamos de un crimen penado por la ley( del planeta tierra), en que un adulto se aprovecha sexualmente de niños.

  7. el 12 Ene 2010 a las 15:52Felipe

    rotten decir de planeta tierra es deci muchor, te digo que en holanda existe un partido político pedofilo, que quieren legislar por la pedofilia. Por tanto son perfectemente comparables desde la perspectiva de pecado. Son dos males que no se deben legislar.

    Saludos

  8. el 18 Ene 2010 a las 21:04Ned Flanders

    Horiola amiguillo Felipe, tengo una duda dudilla:

    Tú dices que el amor de los homosexualillos es limitado pues no existe la posibilidad de la procreación. Entonces, ¿qué pasa con las parejas homosexuales infértiles? ¿también están viviendo en pecado y son egoístas? ¿cuál es la diferencia?

    Saludos saludines.

  9. el 26 Abr 2010 a las 12:35Josep

    Las personas que constituyen la Iglesia Católica, y cualquiera otra instituciòn seglar, sacra o laica , son seres humanos.
    Somos - seres- humanos.
    No somos : caracoles, que viven felices con su modalidad sexual, ni hormigas, ni vacunos en la pradera, con sus respectivas modalidad sexuales, exitosamente probadas por la vida.
    Nosotros hemos estado imitando con reglas, con estructuras sociales, con dogmas y principios, la vida de las especies que consideramos en un nivel inferior.
    Pero con poco èxito: la mujer del policìa se duele porque mataron a su esposo, cumpliendo su funciòn. Los fieles se duelen por que condenan a un sacerdote por su sodomìa o pedòfilas costumbres, nos quejamos de que nuestros ejèrcitos consumen gran volumen del presupuesto nacional, y se aburren en los regimientos, porque no hay guerras.
    No mezclemos nuestras virtudes y deficiencias morales, èticas, biològicas, y demàs atributos de nuestra especie en evoluciòn, con principios dogmàticos, ni religiosos, ni de ninguna clase.
    Creo que es la responsan¡bilidad individual la verdadera religiòn del mañana, si hay un mañana.
    Decìan los budistas: mil monjes, mil religiones.
    Creo hasta el reo en la carcel, tiene a Dios en su fuero ìntimo, esperando que le escuche.
    Y el santo mas afortunado, un demonio que le exaspera por lo que aùn en su vejez le insinùa….

  10. el 01 May 2010 a las 3:21Jose Pedro Peña

    Estimados, seamos claros en algo, Dios nos ha dado una cualidad bastante especial que es el libre albedrio, del cual vosotros habeis escuchado. Esto es re sencillo, tu decides, o seguir a Cristo o simplemente no hacerlo. Cuando decides seguirlo, aceptas lo que Él dice, y a la luz de su palabra sabemos que la practica homosexual no es aprobada ni aceptada por Dios. Por esto podemos entender algunas cosas, primero: Puedes hacer lo que quieras, eso es totalmente correcto cuando decides no seguir a Cristo, de lo contrario eliges un estilo de vida, no por un imposición, ni como una carga como se podría pensar, si no mas bien por el amor que manifestamos sentir por aquel quien nos creó. segundo: Dios aborrece el pecado, pero ama al pecador, por lo tanto, Dios ama a aquella persona homosexual, pero aborrece su practica, por lo que Él esperaría que si esa persona tb lo ama, deje ese camino de pecado que sigue y comience a transitar la senda que, aunque mas difícil, conduce a un mejor fin. Fíjate en algo, Dios te ama, y te ama tanto, que respeta tu decisión, no aceptándola, porque el lo aclara, pero no te fuerza a seguirlo.
    Dios tiene las puertas abiertas para ti, pero eres tu quien decide entrar en ese hogar que te ofrece, Él conoce tus luchas y solo espera que le pidas ayuda, su palabra dice pidamos con fé y Él hará; Cristo puede cambiar tu corazón. no hay espacio para una vida de pecado y una vida en Cristo, tu decides por cual optar.

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