Crisis en la Educación: ¿Tiene solución?
Diciembre 15th, 2006 por Administrador
Si alguien piensa que la pregunta del título se responde con una negativa, se engaña totalmente. Es obvio que sí hay solución, siempre que se cumplan algunas condiciones. Veamos algunas.
Primero, que algunos comisionados llamen a las cosas por sus nombres, sin prepotencias, es claro, pero también sin eufemismos, pues diagnosticar una enfermedad es la preliminar de su curación. No se sabe cuántos comisionados estén dispuestos a hablar y cuántos a escuchar.
Segundo, se debe reconocer que, si la crisis afecta sobre todo a la educación pública, entonces es probable que la culpa sea de quienes la controlan totalmente.
Y si se quiere una “educación de calidad”, hay que reconocer que, para obtenerla, debe primar la calidad sobre la cantidad; esto es, que algunos sectores salgan de la crisis primero y otros después.
Si la educación superior mejoró notoriamente en los últimos 25 años porque se admitió la libre iniciativa, entonces habría que hacer el equivalente en la educación media. Es decir, que se extienda la acción del sector privado, porque el dominio estatal sin contrapeso es ruinoso.
El prejuicio contra la empresa privada que en esto se manifiesta muestra que muchos siguen con la mentalidad socialista que lanzó al País a abismos de miseria y de violencia. Y no será siguiendo esa mentalidad que se resolverá crisis alguna.
Muchos dicen que, para resolverla, debe haber diálogo y consenso, lo que es obvio, pero de un lado no basta, y de otro el asunto es cómo dialogar con quienes no desean hacerlo y optan por usar la violencia para compensar la falta de argumentos.
Dialogar significa argumentar, sea en charla, en debate o en polémica. Y no es admitir por la mitad o enteramente lo que otro sector exige, por numeroso o poderoso que sea.
Si un sector amenaza con pasar del diálogo a la violencia, está probando que es incapaz de lo primero y que debe ser enfrentado en lo segundo. No que la autoridad se deje arrastrar a la violencia, mas que use, para evitarlo, de la facultades que la Ley le da.
Si un sector es tan primario que prescinde incluso de las reglas de ortografía, entonces su presencia sólo causará perjuicios y confusión. Y tanto peor si es un sector numeroso.
Quedamos por aquí. Ya es bastante. No se diga que estamos pidiendo un imposible…