Desigualdad en la educación, ¿un mal a evitar o un bien a desear?
Enero 15th, 2009 por Administrador
La reciente polémica suscitada por las declaraciones del R.P. Berríos S. J. en el diario “El Mercurio” a propósito de las Universidades “cota mil” versus las universidades con menos recursos y su inserción en la vida contingente del País, levanta dos cuestiones que nos parece importante aclarar a los lectores de “El Reaccionario”.
La primera de ellas es saber si es bueno que existan desigualdades entre las diversas Universidades del País. Es decir si es justo que haya universidades excelentes, medias y apenas suficientes. O si, por el contrario, la justicia exigiría que todos los alumnos tengan acceso a un mismo tipo de educación, una educación igualitaria para todos.
El segundo aspecto que nos parece importante resolver es, si fuese justa la existencia de desigualdades entre las universidades, ¿cuál es el papel a que están llamadas los alumnos egresados de las universidades de mayor excelencia?
Destacamos estos dos aspectos, pues de acuerdo con la lógica del referido artículo del sacerdote jesuita, pareciera ser que cualquier desigualdad entre las universidades ya sería un perjuicio para los alumnos que no cursen en las superiores y por lo tanto sería una situación de injusticia.
En segundo lugar, lo propio de estas universidades “excelentes”, de acuerdo a este sacerdote, sería aislar a los alumnos de la vida real del País, absorbiéndolos en una pequeña “burbuja”, de un barrio, de un conjunto de familias y de ruedas sociales vueltas para sí mismas, lo que obviamente sería otro perjuicio.
La desigualdad de Universidades, una riqueza para el conjunto
La desigualdad de nivel académico entre las universidades es un hecho tan natural y bueno como la desigualdad de resultados que existe entre los alumnos. Si todas las Universidades fuesen exactamente iguales, no existiría por parte de los mejores estudiantes ningún incentivo para mejorar su rendimiento, pues todos tendrían asegurado un igual nivel académico.
De este modo todos podrían ser igualmente mediocres para ingresar a universidades también mediocres. Lo mismo se debería decir de los colegios.
Por lo tanto promover la igualdad de las Universidades es lo mismo que promover la mediocridad de la enseñanza superior, lo cual a todas luces es una contradicción con el propio nombre de enseñanza “superior”.
Sin embargo, como naturalmente siempre existirán alumnos más destacados, más voluntariosos, más aplicados, etc., el único modo de evitar que ellos se agrupe en una misma universidad, y que así ésta se transforme en la mejor universidad, se debería recurrir a cercenar la libertad de los estudiantes.
Ahí tenemos al socialismo estatista, que en todos los campos de la existencia humana, siempre cohíbe la libertad en aras de alcanzar la igualdad. Los resultados son por demás evidentes como para tener que demostrar como la igualdad empobrece al conjunto.
Para mayor evidencia, piensa en el empobrecimiento para la ciencia y la cultura de la humanidad que significaría el cierre de las Universidades “cota mil” europeas o norteamericanas, como la de Harvard, Yale, La Sorbonne etc. por el sólo hecho de ser superiores a las del resto del mundo civilizado.
El papel de las elites, estudiantiles como sociales, es siempre el servicio del bien común
Con relación al segundo aspecto levantado por el sacerdote, es decir que estas Universidades “cota mil” formarían alumnos alejados de la realidad del País, conviene recordar los concejos dados por el Papa Pío XII a la Nobleza y al Patriciado Romano.
El Papa, destacando siempre lo justo y necesario de la existencia de elites en todas las organizaciones sociales, muestra como ellas están llamadas principalmente a ser ejemplo para el resto de la sociedad por el desempeño de las virtudes cristianas y por el sacrificio en el servicio del bien común. (1)
Es decir, los alumnos que cursan y que egresan de esas universidades de mayor excelencia, están naturalmente llamados a sconstituir una verdadera elite cultural del País y por ello deben ser los más atentos a la realidad nacional, pues les corresponderá procurar las soluciones de los problemas del conjunto de la sociedad.
Ahora, estar atento a la realidad nacional, no quiere decir, estar participando de una protesta, organizando una huelga o adhiriendo a una corriente política. Así como el buen médico estudia de modo atento los síntomas de un enfermo, y después de un serio estudio traza una terapia, así también quien está llamado a solucionar las enfermedades sociales, debe primero estudiarlas con detención para luego aplicar una solución correcta. Y eso normalmente está muy lejos de la participación en actos como los descritos por el sacerdote.
Resumiendo la opinión de “El Reaccionario”:
Es bueno que existan desigualdades entre las Universidades para enriquecer el patrimonio cultural del País. Lo mismo vale para los colegios de enseñanza media y wn general para todos los aspectos de la vida social organizada de modo católico.
Los alumnos que puedan egresar de ellas están llamados a una especial responsabilidad para el conjunto de la sociedad y por esta razón no pueden aislarse en “burbujas”, pero el estudio serio de los problemas no es sinónimo de aislamiento ni de “burbujas”.
El tema no es que algunos tengan mejor educacion que otros, sino que la posibilidad de acceso a la educacion buena se ve restringida por el tema monetario. La idea es que es “injusto” que las personas con plata tengan una educacion mucho mejor gracias a que se la pagan, y de esa manera pueden acceder a educacion profesional mucho mejor remunerada. Mientras que por otros lados la gente con escasos recursos tiene suficientes problemas con sus gastos basicos como para poder acceder a las enormes ventajas como un preuniversitario (que ayuda enormemente a obtener becas por buen puntaje).
Por lo tanto el estrato socioeconomico bajo se siente frustrado y el estrato socioeconomico alto “no esta ni ahi” con cambiar las cosas.
Dificulta el romper el circulo de la pobreza.
El padre no pretende un sistema comunista, sino que critica la saturacion del mercado de profesionales con titulo comprado, al tiempo que otros nunca tienen la posibilidad de acceder a estudios superiores.
Si es un tema de “elite” y te gustan las “elites” hay muchas personas de elite intelectual en estratos bajos que nacen y mueren sin la posibilidad de explotar sus capacidades.
Ademas el tema de las burbujas es verdad. Por favor no me digas que no, te lo dice una persona que conoce personas y universidades diferentes. Fijate que las universidades “buenas” como las llamas tu ni siquiera estan ubicadas cerca del centro. Una vez una persona de una de las privadas que tu apologizas me dijo que providencia quedaba lejos. PROVIDENCIA ERA LEJOS. O sea ni siquiera saliendo de santiago oriente. Ademas he escuchado unos comentarios tan fuertemente clasistas y despectivos de varias personas de esas universidades que he quedado sorprendido por el hecho de que incluso participaban en trabajos sociales. Son verdaderas burbujas y negarlo es negar una verdad. Es asi de simple, en ellas se juntan personas de la misma linea y credos. Asi nunca se aprende del otro, o ni siquiera se lo entiende y lo que te cuento no son casos aislados. ¿Como mejorar la sociedad cuando no se tiene la menor idea de lo que pasa?
Recuerda las enseñanzas de jesucristo. Para el no había una elite social. Como cristiano tienes siempre que pensar en lo que Jesús diría sobre lo que tu ves cada día, porque haz leído sus enseñanzas y lo conoces. Honestamente crees que Jesucristo creeria que es bueno que toda la gente con recursos a la que tu horriblemente llamas “elite” viva en un mundo y la gente pobre (que ya que como los otros son la élite estos son por derivacion INFERIORES) viva en otro? Yo creo que Él no estaría de acuerdo en que el dinero sea tan determinante en la educacion de las personas.
Por favor respondeme, quiero saber que opinas.