Empresarios, “compañeros de ruta” de Bachelet
Febrero 25th, 2009 por Administrador
Mucho se ha escrito sobre el “bochornoso” viaje de Bachelet y de su comitiva de un centenar de personas a la Isla-Prisión. No queremos sobreabundar al respecto, pues la opinión pública chilena ha quedado suficientemente esclarecida sobre las verdaderas simpatías ideológicas de la Presidenta y de Castro en este vergonzoso encuentro.
Sin embargo, hay un aspecto sobre el cual no se ha escrito nada y creemos necesario hacer algunos comentarios. Es la presencia en dicha comitiva de tres importantes representantes de los empresarios chilenos. De los Sres. Rafael Guillisasti, en representación de la Confederación de la Producción y del Comercio, CPC; Luis Schmidt, en representación de la Sociedad Nacional de Agricultura, SNA; y Alfonso Larraín, en representación de la Viña Concha y Toro.
La lógica de un viaje de Estado, con delegaciones de varios tipos diferentes es que cada una de ellas se entreviste con sus pares en el País visitado. Si no hay una contraparte para conversar, el viaje carece completamente de sentido, es como ir a un monólogo.
A menos que la intención sea, simplemente, que actúen como meros satélites, que no hacen sino girar en torno del Planeta.
Sin embargo, para justificar su presencia en la delegación oficial, el Presidente de la CPC declaró que su viaje era de carácter “estrictamente comercial”. Posteriormente el Presidente de la SNA se declaró satisfecho y sorprendido por la buena recepción brindada por… Raúl Castro y por la posibilidad de venderle paltas…
Es decir, el interlocutor de los empresarios fue el mismo interlocutor de la Presidenta de Chile. Eso, porque en Cuba existe sólo un empresario, que es el Estado, o para precisarlo mejor, el Partido Comunista dirigido por los hermanos Castro.
En esas condiciones, por lo demás perfectamente conocidas desde antes por los empresarios chilenos, pues ellas son la constante desde hace medio siglo, la presencia empresarial tuvo sólo una utilidad: prestigiar al gobierno socialista de Bachelet y al régimen comunista de los Castro.
Con el agravante de que la población cubana se arrastra en la miseria económica más negra. Es como ir a ofrecer en venta paltas a los reclusos de un presidio y declararse satisfecho porque el alguacil de la prisión los recibe bien.
En este sentido son esclarecedores los datos publicados por el diario “La Tercera”, sobre la situación económica de la población cubana(1). Como el gobierno cubano no publica datos sobre su propia economía – ¡y no es necesario preguntarse por qué!- el diario informa que, “Distintas cuentas extraoficiales, (…) sitúan el sueldo medio de los cubanos en algo más de 200 pesos locales. La relación más reciente pertenece al Instituto de Estudios Cubanos (IEC), con sede en Miami, y que lo sitúa en 245 pesos locales. La equivalencia en moneda chilena son $21.700, o unos U$ 35”.
Sin embargo, parece que tal estimativa es optimista, pues la misma noticia informa que, según investigación de la BBC, “la mayoría de los trabajadores cubanos ganan U$ 20 en promedio al mes”.
Como evidentemente una familia no puede alimentarse ni siquiera en sus necesidades más básicas con ese sueldo ridículo, la noticia agrega que “el régimen castrista mantiene en regla un sistema de entrega de cartillas de racionamiento a las personas, con las cuales éstas pueden abastecerse de cierta cantidad de productos”. Algo parecido a lo que en Chile, durante la UP, se llamó “las tarjetas JAP”, de las cuales, como ironía de la historia, el responsable era el Gral. Bachelet.
Es claro que ninguna familia cubana podrá adquirir con estos sueldos los vinos de Concha y Toro. Éstos, por lo tanto, no pueden sino destinarse a la “nomenclatura” castrista, incluidos algunos chilenos amigos del régimen, allí residentes o con negocios en la zona. Triste y vergonzoso negocio el de vender vino al carcelero mientras se cierra los ojos a los injustamente encarcelados.
Finalmente, es necesario reconocer que se puede comprender que Bachelet haya querido ir a Cuba a rendir un último homenaje a quien ha sido el inspirador de las guerrillas marxistas durante décadas, de las cuales ella fue una “ayudista”. Como fue comentado, “se dio un gustito” con el presupuesto fiscal de que dispone.
Sin embargo, lo que realmente no se puede entender, es a qué título los empresarios la acompañaron.
Esta actitud nos trae a la memoria la expresión consagrada por los propios comunistas, de “compañeros de ruta” para aquellos que, sin ser comunistas, les servirán en algunas etapas del camino de transformación revolucionaria.
¿Se habrán dado cuenta los empresarios del papelón que cumplieron? ¿O continuarán regocijándose por lucros que supuestamente lograrán en contrapartida al servicio que hicieron al régimen castrista y a su incondicional propagandista chilena?
Como jóvenes, nuestro ideal de empresarios no será este.
Que divertidos estos jovenes emulos de TFP y sus criterios de guerra fría.
Los empresarios no hicieron ningún papelón, ni son compañeros de ruta de nadie.
Como dicen en USA: “Nothing personal, it´s only business”
cuando hablan de isla prision se refieren a dawson por ejemplo y que no esta tan lejos como cuba, sino que la tenian en sus propias narices: CHILE.
cuando leo paginas haci me doy cuanta porque cada vez hay menos catolicos en latinoamerica ¿se estaran haciendo mal las cosas?, aqui tenemos la mas grande evidencia de los que es la logica de la guerra fria en el siglo XXI…entiendan el mundo cambia!
si bien cuba tiene violacion a los derechos humanos y he protestado en reiteradas ocaciones por ello, creo que el mundo y en particular estados unidos agravan aquella situacion, hay alguna justificacion para que un pais que no quiere adherirse al libre mercado (criticado hoy por hoy) meresca un bloqueo, es casi un milagro que en cuba alla vida si estan aislados y bloqueados hace casi 50 años.
los viajes presidenciales ademas sirven para apredner cosas del otro pais y cuba es un claro ejemplo de lo que es dignidad humana en salud (sino preguntele a allamand), no es necesario tener plata para recupar la posibilidad de volver a vivir, sin embargo chile amparados en el desrrollo individual, esto se nos olvida y si una persona no tiene con que bueno jodanse. ¿que cristiano no creen?
Como jóvenes catofascistas, nuestro ideal de empresario es el que explota a los trabajadores, el que conspira para botar gobiernos que no nos gustan, el que mira por debajo del hombro al que no es bonito ni carga apellidos finos, el que se golpea el pecho en los templos y se codea con la jerarquía eclesiástica.