En momentos en que la lucha de clases renace,Santo Tomas nos habla de la propiedad privada y de su fin ordenador.
Agosto 29th, 2007 por Administrador
Rodolfo Marcone Lo Presti.
El gran padre de la filosofía Cristiana, Santo Tomás de Aquino, se pregunto si era legítimo que el hombre tuviese propiedades, pregunta que siempre ronda en el Cristiano que entiende que este mundo es una paso hacia la eternidad, y que tiene conciencia de que muchas veces los bienes en exceso pueden nublar ese camino hacia Dios.
Sabiamente responde el Doctor Angelicúm en la Summa Theologica :“Los asuntos humanos son conducidos de un modo más ordenado si cada hombre se encarga del cuidado personal de algunas cosas concretas, mientras que por el contrario existiría desorden si cada uno tuviese que cuidar de todas las cosas.”
Entonces de esta afirmación Tomista podemos entender que detrás de la propiedad privada existe un orden divino, un despliegue hacia la perfección de Dios. Siempre que la propiedad sea utilizada como un medio hacia el bien supremo, es un factor de ordenación. Pero cuando la propiedad adquiere el carácter de fin del existir humano, existe una perversión del orden divino, y entra a cundir la injusticia y oscuridad del materialismo.
Así nuevamente Santo Tomas escribe en la Summa:”Por lo tanto la propiedad no es contraria a la ley natural”, y entiende su naturaleza como ” un añadido creado por la razón humana”, Así debemos en estos tiempos de convulsión social enfatizados por los instigadores del la lucha de clases-el peor de los males de una nación- cuando los hombres tiran sus dardos contra la propiedad privada, recordar esta verdadera doctrina, hay que entender que la propiedad privada en si no es mala, ni injusta, si no un producto la recta razón humana, un factor de racionalidad y orden.
Pero esta propiedad privada para que sea buena en si -nunca debe olvidarse esto- debe esta encaminada hacia un fin virtuoso y trascendente, que se identifica con la ayuda a ese prójimo, la propiedad privada para un Cristiano o sea para un Católico es una herramienta para ejercer la caridad con el hermano desvalido, y para ayudar como fin ultimo a la salvación de las almas, esta es la verdadera naturaleza de la propiedad, ese es su fin ordenado, que esta muy lejos del materialismo que hay detrás de una utopía igualitaria, que hoy promueven los socialismos modernos a través de la lucha de clases moderna.
Fuentes: Tomás de Aquino, Summa Theologica, Benziger Bros, 1947; y D.J. Kennedy (director) Tomás de Aquino en la Enciclopedia Católica,Compañía Robert Appleton, 1912.
Es lógico, y es bueno, pensar que todos debieramos ser iguales en ese sentido; en pensar más a menudo en los demás, en darnos cuenta que lo que tenemos es por algo y con ello “algo” tenemos que hacer, y no guardarlo solo para nosotros.
Creo que haría falta muchísima conciencia social para lograr algo así, es como pensar que con el calentamiento global todos serán responsables y ayudarán a la tierra, o como pensar que cuando una señora mayor de edad se suba a la micro siempre le darán el asiento (y no se harán los dormidos para evitar ir de pie).
Pero mientras seamos unos pocos, un pequeño detalle, “algo” haremos, “algo” cambiaremos… y podremos crecer más.
Estas cosas nunca están de más.
Hoy leí ,con mucha curiosidad , en el Diario la Tribuna de Los Angeles , un artículo suyo respecto de la PROPIEDAD…
Como creyente , le sugiero que considere también lo que dice la SANTA BIBLIA al respecto ; vease Lucas 12. 32-34 . No importa los intereses personales que tengamos… ” Al pán , pán…… y al vino , vino..” La palabra de DIOS no tiene dos lecturas mi Amigo…….
“12:33 Vendan sus bienes y denlos como limosna. Háganse bolsas que no se desgasten y acumulen un tesoro inagotable en el cielo, donde no se acerca el ladrón ni destruye la polilla.
12:34 Porque allí donde tengan su tesoro, tendrán también su corazón”
¿En qué momento se condena la propiedad privada como inmoral, o contraria a los designios del Padre? NUNCA; de hecho, se la reconoce tácitamente. Lo que Cristo enseña es a NO CONFUNDIR las cosas, no buscar reunir tesoros terrenales, porque éstos te mueven al materialismo y hacen que tu corazón esté apegado a la tierra.
Precisamente, en esos pasajes se fundamenta el rol ordenador de la propiedad, que debe estar ordenada al bien (”vender para dar como limosna”), a la ayuda al necesitado y no como simple medida de gloria terrenal, éxito u otra similar.
Lea más, porque la Santa Iglesia ya ha condenado al capitalismo, porque pervierte a la propiedad privada, transformándola en medio no para el bien, sino para más propiedad.
La PROPIEDAD, MEDIO, NO FIN.
Bueno. nadie ha dicho que no debe haber propiedad, por el contrario es necesaria la propiedad. En ese sentido, la cuestión es ¿A quien sirve esa propiedad?. Si observamos la historia de la humanidad encontraremos, sin hacer mucho esfuerzo, que no siempre existió la propiedad como algo de individuos aislados, por el contrario, la primera época del hombre estuvo signada por la propiedad colectiva; todos eran dueños de todo y nadie era dueño de nada.
Solo cuando aparecen los reyes (sociedad esclavísta) y posteriormente el feudalísmo y el actual capitalísmo, capitalísmo que hoy tiene la connotación de IMPERIALISMO, por arte de magia, aparecen unos pocos adueñados de las cosas de la sociedad. La inmensa mayoría de mortales quedamos excluídos de cualquier propiedad, la única propiedad que nos queda es la de poseedores de nuestra fuerza de trabajo, nuestra capacidad de producir, que es la que los pocos utlizan para enriquecerse.
La lucha de clases, entonces, no se decreta, es el lógico resultado de una contradicción que debe ser resuelta por los humanos, lA CONTRADICCIÓN ENTRE QUIENES SE ADUEÑARON (SE APROPIARON INDEBIDAMENTE) de las riquezas que la sociedad produce y los que quedamos EXPROPIADOS, que aunque productores de riqueza, nunca la disfrutamos.
Si no estoy equivocado, San Agustín dice que aquello que a un humano le sobra en su casa, NO es de él, es de alguien de la sociedad que lo está necesitando.
No solo basta con querer ser un buen cristiano, debes serlo. Profundizar es obligatorio par quien de verdad quiera imitar a ese gran ser que fué JESUCRISTO.