Rusia, un país en ruinas: una alta proporción de los reclutas está famélica
Diciembre 15th, 2006 por Administrador
Según se publicó en la página web http://www.terra.es/ el 12 de junio, unos 41.000 jóvenes rusos - más del 30% del total de los llamados a filas del ejército esta primavera, que fueron 125.000 - recibieron prórrogas para cumplir su servicio militar. ¿Por qué? Porque estaban famélicos, dijo el general Valeri Kulikov, jefe de la Comisión Médica Central del ministerio de Defensa de Rusia.
El General especificó que la razón fue el “déficit de masa corporal”. “En otras palabras, por padecer inanición crónica”, precisó.
Kulikov atribuyó esto a la incapacidad de las familias, sobre todo en las provincias, de dar una alimentación adecuada a sus hijos. Pero aclaró que no todos los jóvenes famélicos que se presentan en los cantones reciben prórrogas, pues muchos son incorporados al Ejército. “La rehabilitación de esta categoría de reclutas – dijo – corre por cuenta de las unidades a las que son destinados y que se encargan de que reciban una dieta de sobrealimentación”. Según eso, la proporción da famélicos en Rusia es mayor aún. Es un efecto de tres cuartos de siglo bajo un régimen comunista. Cayó la Cortina de Hierro, cambió de nombre la KGB (pero se mantiene en el Poder), recibe de Occidente torrentes de inversiones y de ayuda económica, así como multitudes de turistas, pero las lacras del régimen soviético continúan allí. Toda la población sufre, salvo en el Kremlim, obviamente, pero la prensa mundial no se da cuenta, las ONGs se mantienen en silencio y Occidente se felicita porque “cayó el comunismo”. Si algo semejante pasase en cualquier país de América Latina, la prensa lanzaría alaridos, las ONGs desatarían tormentas y todo el mundo clamaría contra la “explotación”. Pero como es en Rusia, nada…
Aqui en latinoamerica no hemos sufrido decadas y decadas de comunismo. De hecho la mayoria de nuestros ciudadanos somos católicos, pero aún así hay desnutricion y hambre en todos nuestros paises. Yo creo que su enfoque está mal hecho.
“Si algo semejante pasase en cualquier país de América Latina, la prensa lanzaría alaridos, las ONGs desatarían tormentas y todo el mundo clamaría contra la “explotación”. Pero como es en Rusia, nada…”
Le aseguro: Algo similar pasa.