Suscribirse a:
Posts
Comentarios

Cuando se supo que la Cuba castrista aspiraba a un puesto en el nuevo organismo de la ONU que velará por los derechos humanos, nos pareció una burla, pero mucho más lo es que tal pretensión se haya hecho realidad, gracias a los gobiernos de naciones que se supone civilizadas, como son las europeas.

Desde hace días, Cuba, gracias a esa ayuda, forma parte del nuevo Consejo de Derechos Humanos de la ONU, junto a una serie de países, cuyos regímenes se destacan por reprimir a sus poblaciones, unos en la esfera religiosa, otros en la esfera temporal: Rusia, China, Arabia Saudita, Argelia, Azerbaiyán, Bangladesh, Nigeria, Pakistán y Túnez.

Como se sabe, la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas se desgastó al punto de convertirse en un ente inútil, porque con un silencio cómplice protegió a numerosos verdugos de sus propios pueblos. Y, cuando esto se volvió notorio, la ONU resolvió su extinción.

Sin embargo, este Consejo que la reemplaza amenaza ser mucho peor, pues los países que lo integran podrán imponer sus criterios desafiantemente injustos en perjuicio de los derechos de los pueblos y de las personas.

¿Qué contribución hicieron Cuba y esas naciones a la vigencia del orden jurídico y del derecho internacional, como para ser elegidos como miembros del nuevo Consejo? ¿Qué records en la promoción de los derechos humanos pueden exhibir? ¡Sólo abusos, crímenes en serie, prepotencia insana, represión brutal!

Difícil le será a la Asamblea General de la ONU no caer también en el descrédito general cuando el nuevo Consejo exprese el deseo de que cierre los ojos ante los abusos de los gobiernos de las naciones que lo integran, por las violaciones, muertes y prisiones de sus opositores.

Inclusive varias ONGs “humanitarias”, conocidas por favorecer a la izquierda, han criticado, sin embargo, a casi la mitad de los países miembros del nuevo ente, temiendo que éste supere, cuando en junio inicie su labor, los absurdos de la desacreditada y ya extinta Comisión.

Otras entidades, por su parte, califican de escandaloso que algunos de los países más represivos del mundo hayan sido elegidos miembros de este Consejo, pidiendo a las naciones democráticas que presionen al nuevo organismo para que no comience las concesiones apenas entre en funciones.

Deje su respuesta